A mi me gustaron mucho los 3 juegos que comentas. Y me parecen verdaderas obras maestras para la época. Tambien entiendo que en el recuerdo hay algo de nostalgia. Pero cuando puedas jugar a un pinball real sin que te tengas que gastar los euros y así no te agobie perder las bolas muy pronto, descubrirás que la física real es mil veces mejor que la simulada, las posibilidades y combinaciones son infinitas y cada una de las bolas que juegues será distinta. Eso sin contar con la velocidad endiablada que pilla a veces la bola o la satisfación al salvar alguna bola que parecía insalvable.
Por cierto en el pinball real también se pueden salvar las bolas que te caen por los pasillos exteriores. Vease http://jmtyd.free.fr/v/1_bangback.avi